Últimos precios mensuales del aceite de oliva virgen extra en España. Referencias en origen, en €/100 kg, con comparación respecto al mismo mes del año anterior.
| Evolución precio del aceite de oliva virgen extra (España) | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Mes | Abr. 2026 | May. 2026 | Jun. 2026 | Jul. 2026 | Ago. 2026 |
| Precio en € / 100kg | 429.444 | 416 | 395.66 | 370.338 | 350.8 |
| Variación año anterior (%) | 9.52 | 14.36 | 9.94 | 0.19 | -8.81 |
En los últimos 5 meses, el precio de aceite de oliva en España ha aumentado un promedio del 5.04 % respecto a los mismos meses del año anterior.
Para obtener el precio por kilo, divide el valor entre 100. La tabla muestra los últimos cinco meses disponibles; no es una cotización diaria ni un precio de supermercado. El comentario de variación resume la media aritmética de los cinco porcentajes interanuales.
Índice del contenido [Mostrar]
- Gráfico histórico del precio en España
- Cómo se obtiene la serie y qué permite comparar
- Qué factores explican la evolución del mercado español
- Etapas del histórico: de 2010 a 2020
- 2010–2012: referencias bajas y presión sobre la rentabilidad
- 2014–2017: subidas y diferencias entre campañas
- 2018: cambio de tendencia y expectativas de cosecha
- 2018/19: abundancia de aceite y preocupación por los márgenes
- 2019/20: previsiones de producción y llegada de la pandemia
- Cómo seguir las campañas posteriores y el periodo más reciente
- Qué puede decir el histórico sobre el precio futuro
Gráfico histórico del precio en España
Consulta la evolución de la serie desde 2010 y compara diferentes periodos. El gráfico permite observar cambios de nivel y de tendencia; las causas requieren contrastar también cosechas, existencias, consumo y comercio.
Precio Mensual en € / 100kg
- Aceite de Oliva Virgen Extra en España
Fuente: Comisión Europea, DG AGRI. Unidad: €/100 kg. Incrustar en web
Cómo se obtiene la serie y qué permite comparar
Desde enero de 2022 se utilizan las referencias nacionales de AOVE de la API de la Comisión Europea. Calculamos la media aritmética de las cotizaciones semanales disponibles, asignando cada semana al mes de su jueves. Se incorporan meses anteriores al actual cuando hay información de los tres países y la fuente ha alcanzado el cierre semanal correspondiente.
El tramo anterior a 2022 conserva datos históricos que incluyen mercados representativos locales. Esa diferencia de alcance debe tenerse en cuenta al comparar años antiguos con las medias nacionales actuales. Las cifras pueden revisarse si la fuente modifica sus observaciones.
Una media mensual suaviza los movimientos de una cotización diaria. Para comparar países, utiliza el mismo mes, categoría y unidad; para comparar una compraventa concreta, revisa también calidad del lote, origen y condiciones de entrega.
Qué factores explican la evolución del mercado español
España tiene un papel central en la producción y el comercio internacional de aceite de oliva. La extensión del olivar, la diversidad de sistemas de cultivo y el peso de las exportaciones hacen que el resultado de una campaña española influya también en otros mercados.
La superficie cultivada aporta contexto, pero no determina por sí sola cuánto aceite habrá: también importan el rendimiento del olivo y de la aceituna, el secano o regadío, el estado del fruto y las condiciones meteorológicas. Para seguir el dato de superficie de cada año conviene utilizar las estadísticas agrarias, sin convertir una cifra de campañas pasadas en una medida fija.
- Producción y previsiones de cosecha: las lluvias, las temperaturas y el desarrollo del fruto modifican tanto las expectativas como la cantidad finalmente obtenida.
- Existencias: el aceite almacenado y las disponibilidades al final de campaña ayudan a entender la presión de compra antes de la nueva cosecha.
- Demanda y exportaciones: el consumo interior y las compras de otros países influyen en el ritmo de salida del aceite.
- Costes y estructura del olivar: explotaciones con rendimientos y necesidades de trabajo diferentes no tienen el mismo umbral de rentabilidad.
- Calidad y condiciones comerciales: categoría, campaña, volumen, pago y retirada afectan a la valoración de cada lote.
Una cosecha abundante puede presionar a la baja los precios si aumenta la disponibilidad respecto a las compras. Una cosecha corta puede producir el efecto contrario. La magnitud y el momento de esos movimientos dependen también de las existencias y de lo que ocurra en el resto de países productores.
Etapas del histórico: de 2010 a 2020
Los siguientes episodios conservan el contexto de las campañas antiguas. Las cifras de precio de este bloque son históricas; para consultar el periodo más reciente utiliza la tabla y el gráfico del principio.
2010–2012: referencias bajas y presión sobre la rentabilidad
Durante buena parte de este periodo se observaron cotizaciones por debajo de 2,50 €/kg. En la referencia de Jaén del archivo histórico de la Comisión Europea, agosto de 2012 registró aproximadamente 2,06 €/kg y diciembre, 2,48 €/kg. Las cifras ilustran niveles que generaban preocupación por la rentabilidad de determinadas explotaciones.
El efecto sobre el agricultor dependía de sus costes y rendimiento. Por eso no basta con una cotización general para afirmar que todos los olivares, y en particular todos los tradicionales, tenían exactamente el mismo resultado económico.
2014–2017: subidas y diferencias entre campañas
El descenso de producción de la campaña 2014/15 en importantes países productores, junto con las necesidades de compra, forma parte del contexto de la subida de aquellos años. En Jaén, la media mensual del archivo de la Comisión alcanzó aproximadamente 4,15 €/kg en agosto de 2015. En mayo de 2017 se situó en torno a 4,01 €/kg.
Esos valores corresponden a meses y campañas diferentes. No describen una subida ininterrumpida: entre ellos hubo oscilaciones, cambios de disponibilidad y nuevas expectativas de cosecha. La demanda internacional también debe analizarse por periodos, sin asumir que aumenta todos los años al mismo ritmo.
2018: cambio de tendencia y expectativas de cosecha
La mejora esperada de la oferta coincidió con una corrección de precios. La media nacional española del archivo histórico pasó de aproximadamente 3,62 €/kg en enero de 2018 a 2,73 €/kg en junio. La referencia local de Jaén muestra un movimiento parecido, aunque sus cifras no son idénticas.
En aquel contexto se discutía si la bajada sería temporal y si el agotamiento de existencias acabaría impulsando una recuperación. El desarrollo posterior de la campaña mostró que esas previsiones no podían darse por seguras. Antes de la cosecha 2018/19, la perspectiva de una producción abundante seguía siendo un elemento relevante para el mercado.
2018/19: abundancia de aceite y preocupación por los márgenes
El boletín del COI de diciembre de 2019 situaba provisionalmente la producción española de 2018/19 en unas 1.789.900 toneladas. Esa cifra permite poner en contexto las previsiones de abundancia que circularon durante la campaña. La disponibilidad española contrastaba con descensos productivos en otros países.
En diciembre de 2018, las medias nacionales del archivo de la Comisión eran aproximadamente 2,83 €/kg para España y 5,79 €/kg para Italia. Esa diferencia reflejaba mercados con condiciones de oferta y demanda distintas; no equivale a comparar dos lotes idénticos ni a afirmar que el aceite de un país tenga automáticamente el doble de calidad.
Los bajos precios en origen mantuvieron abierto el debate sobre los ingresos de los agricultores y sobre cómo se transmitían los cambios al consumidor. Que una bajada no llegue inmediatamente a las tiendas no demuestra por sí solo una causa concreta: deben analizarse existencias compradas antes, contratos y costes de cada tramo de la cadena.
2019/20: previsiones de producción y llegada de la pandemia
En diciembre de 2019, el COI estimaba para España una producción de 1.230.000 toneladas en 2019/20, un 31,3 % menos que la cifra provisional de 2018/19. En ese mismo boletín se preveía una recuperación de Italia y Grecia: un 95,9 % y un 62,2 %, respectivamente. Son previsiones publicadas entonces, no el balance definitivo ni la descripción de la campaña actual.
En 2020, la pandemia añadió cambios en los canales de consumo, la hostelería y la distribución a un mercado que ya arrastraba preocupación por los precios. Para estudiar ese periodo conviene separar la evolución de las cotizaciones de las distintas medidas y cambios de demanda; no atribuir todos los movimientos a una única causa.
Fuentes del contexto histórico: archivo de precios de la Comisión Europea conservado para esta web y boletín del COI de diciembre de 2019, páginas 18–19. Las referencias locales y nacionales se identifican expresamente para evitar mezclarlas.
Cómo seguir las campañas posteriores y el periodo más reciente
La tabla inicial y el gráfico incorporan el histórico disponible posterior a 2020. Desde 2022, la metodología utiliza referencias nacionales. Compara varios meses y la variación interanual para situar una subida o bajada; un movimiento reciente puede ser una corrección dentro de un periodo más largo.
Para explicar ese movimiento, contrasta la curva con los balances, producción, existencias y comercio publicados por la Comisión Europea. Distingue los aforos iniciales, los datos provisionales y los resultados definitivos de cada campaña.
Qué puede decir el histórico sobre el precio futuro
El gráfico ayuda a localizar episodios comparables, pero una coincidencia visual no garantiza que se repita el resultado. Una previsión útil debe indicar sus supuestos: cosecha esperada, aceite disponible, ritmo de ventas y evolución de la demanda exterior.
Una oferta escasa junto con compras fuertes puede favorecer subidas; una disponibilidad mayor y ventas más lentas puede favorecer bajadas. Son escenarios, no una fecha ni un precio garantizado. Para comparar el contexto español con otros mercados, consulta Italia, Grecia y el gráfico conjunto por países.